Amanece que no es un poco
El sector, a la espera del resultado del resultado de las elecciones del 28 de mayo, está esperando para inyectar de nuevo liquidez en el mercado, esto junto con un entorno macro positivo auguran un buen año de inversión para el sector del capital privado en España.
Ahora mismo, la industria del capital privado español se encuentra en un momento tenso. En todos los círculos del sector se habla de las nuevas elecciones, algunos con optimismo por volver a una aparente estabilidad y otros con temor que los resultados no sean los esperados y la activación de la economía no se lleve a cabo y se produzca como resultado que se frenen determinadas transacciones -especialmente, las de un tamaño importante.
Por el momento, en lo que coinciden es en que nos adentramos en un momento de “calma chicha” en la que todo apunta a que las grandes operaciones se paralizarán hasta después de junio y lo más seguro con un verano a las puertas , hasta después del período estival no veremos las grandes operaciones.
Sin embargo, en este incierto escenario, la abundante liquidez en el mercado y el entorno macroeconómico en Europa aparecen como rayos de luz en la industria de las fusiones y adquisiciones y en la financiación alternativa.
España, en el resto del mundo se sigue viendo como un destino seguro y con oportunidades para los inversores internacionales, que siguen analizando operaciones y compañías a las que destinar recursos en el país.
El dinero extranjero es el primero en huir, pero nada hace pensar que las grandes gestoras de internacionales de financiación alternativa privada van a replegar sus velas en España.
En este contexto, es especialmente destacable el boom que existe con las operaciones hoteleras , principalmente y ya en menor medida con las energías renovables.
En cualquier caso, pese a que el sector del capital privado español todavía depende mucho del dinero exterior, los que realmente mueven la economía española, son los family office nacionales y estos son optimistas en general y arrancarán este segundo semestre del año con una buena cartera e de operaciones. Ahora solo falta que la política ayude y España se consolide como uno de los países europeos de referencia para la inversión.
